martes, 24 de julio de 2012

jueves, 19 de julio de 2012

Steiner y la educación Waldorf


La pedagogía Waldorf tiene sus raíces en la investigación del científico y pensador austríaco Rudolf Steiner (1861-1925). De acuerdo a la filosofía de Steiner, el ser humano es una individualidad de espíritu, alma, y cuerpo, cuyas capacidades se despliegan en tres etapas de desarrollo hacia la madurez del adulto: primera infancia, niñez, y adolescencia.

Fuente:  Wikipedia

miércoles, 18 de julio de 2012

Lo que le falta al mundo



"La paz en el mundo empieza en el vientre de la madre"
Entrevista Evânia Reichert, psicoterapeuta familiar.


¿Qué es un niño? Una persona con todas las posibilidades por desplegar, que podrá ser todo lo que quiera.
Fabuloso.

Si los adultos no lo impiden.


¿Boicoteamos a los hijos?
Los machacamos, les inyectamos complejos de inferioridad, les traspasamos neuras, les cortamos alas, segamos sus talentos, les impedimos desplegar todas sus posibilidades.

Quizá educar sea eso...
¡Discrepo! Educar es guiar, es formar sin castrar las potencias del niño

¿Dejándole a su aire?
No. Contención, que no represión. Hay que fomentar en el niño su autorregulación: que aprenda a regular sus acciones en cada fase.

Poniendo límites, ¿no?
Las paredes del vientre materno son un cálido límite para el embrión. Los brazos paternos que le mecen son para el bebé un amoroso límite... Por tanto, hay contenciones, ¡pero con afecto y calidez y ánimo formativo!

¿Maltratamos a nuestros hijos?
¿Quién no ha abroncado a su hijo sólo porque en ese momento se sentía irritado, malhumorado? Nos vengamos en ellos de nuestros malos rollos, los humillamos, ¡y hasta llegamos a insultarlos!

Mujer…
Sí, sí: ¡los adultos somos muy cobardes! Lo que no osaríamos decirle o hacerle a un adulto en la calle o en el trabajo, ¡se lo decimos o hacemos a nuestros niños!

¿Tanto?
Los hogares albergan las mayores violencias consentidas.

¿Con qué consecuencias?
Fraguamos niños más inseguros, que no se valorarán, que tenderán a maltratarse o maltratar, a ser agresivos...

¿Cómo evitar eso?
Con conciencia: ayudarlos a autorregularse, evitando fustigarlos con nuestros brotes de rabia y fragilidades. Todo lo que hagamos o digamos debe tener propósito educativo. Pero claro, como es más fácil conducir a un niño reprimido que a un niño sano y libre... ¡tendemos a modelar a niños reprimidos!

¿Y cómo modelar a un niño sano?
Con la vacuna que la neurociencia nos confirma: cariño, afecto, amor.

¿Qué dice la neurociencia al respecto?
Que el afecto estimula la sinapsis, las interconexiones entre neuronas.

¿Sí?
¡Sí! De 0 a 1 año se establece en el cerebro humano el mayor número de interconexiones neuronales de toda su vida. Y se ha constatado que el amor de los padres y cuidadores, el cariño, el afecto expresado en caricias, besos, cosquillas, abrazos, pedorretas, achuchones... ¡fomenta las sinapsis, multiplica las redes neuronales!

O sea, que ese cerebro será más rico.
Tendrá mejores cimientos sobre los que levantar ulteriores capacidades. Haber sido mecido, acunado, besado, acariciado, amado, respetado... ¡te hará más inteligente! A más amor recibido, más inteligencia futura.

¿Qué se entiende por respeto al niño?
Tratarlo según lo que pueda esperarse de él en cada franja de edad.

Ponga un ejemplo.
De los 1,5 a los tres años, el neocórtex infantil es incapaz de procesar más de dos o tres prohibiciones. Si dirigimos 30 ¡noes! al niño... nos parecerá que nos desobedece 27 veces. ¡Y no es eso!

¿Y qué es?
Que no es capaz de grabar las órdenes. Y que decirnos ellos no es un primer paso de su autonomía personal, de perfilar su identidad: es, pues, algo saludable.

¿Y cuándo estará el niño en condiciones de entender los “noes”?
A partir de los 3,5 o cuatro años graban bien cualquier orden. Entonces sí hay que estar vigilante para evitar filiarcados.

¿Qué es eso?
Hay patriarcado (hegemonía del padre), matriarcado (de la madre) y filiarcado (del hijo): ¡busquemos mejor la heterarquía, es decir, que cada cual tenga un lugar!

¿A qué edad aparece en el niño la conciencia de género?
De los tres a los seis años se desarrolla la pulsión sexual a la par que la epistemofílica.

¿Qué pulsión es esa?
Curiosidad de saber, de conocer, de explorar: si reprimes la pulsión sexual de un niño, ¡reprimes su impulso de saber!

¿Qué hicieron mal sus papás?
Vivíamos en el campo y, por ignorancia, me pusieron a trabajar de muy niña, cargaron sobre mí altas responsabilidades familiares... Eso me ha hecho emprendedora, pero también sentirme imprescindible para el bienestar de los demás, cosa muy dañina...

El Gobierno español propone escolarizar a los niños desde su nacimiento...
Eso puede comprometer esa primera fase de formación de la persona, en la que el principal alimento es el afecto. ¡Alerta: la OMS anticipa que en 20 años la primera dolencia de la humanidad será la depresión!

Dígame que es optimista y que pronto mejorará la educación de los niños.
Seremos cada día más conscientes de la importancia de las primeras edades de la vida... o estaremos jugándonos el futuro de la humanidad. Nunca antes supimos tanto sobre la infancia: ¡si lo aplicamos, daremos lugar a la única gran revolución de verdad!

¿Sí?
Sí, la paz sobre la Tierra empieza en el vientre de la madre.


Extraído de: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110518/54156343437/la-paz-en-el-mundo-empieza-en-el-vientre-de-la-madre.html

Una bonita anécdota del autor de "Educar con co-razón"


JOSE MARIA TORO. LA SABIDURIA DEL CO-RAZON: 
EL TRABAJO COMO AGRADECIMIENTO

                  Los alumnos y alumnas protagonistas de EDUCAR CON CO-RAZÓN

  
EL TRABAJO COMO AGRADECIMIENTO


Hace unos días uno de mis alumnos de nueve años se negaba a hacer  sus tareas, su trabajo. Yo me acerqué a él, me senté a su lado, le cogí una de sus manos y le dije:
- " Bueno, en lugar de hacer tu trabajo te propongo lo siguiente: mira la ropa que llevas puesta. Cierra  los ojos y piensa por un momento en la cantidad de personas que han trabajado para que tú ahora puedas llevar esa camisa, esos pantalones, esos zapatos. Piensa ahora por un momento en tu padre que desde las seis de la mañana trabaja cogiendo espárragos o en lo que puede estar haciendo ahora tu madre: preparando la comida, lavando o planchando tu ropa, arreglando tu cuarto para que te lo encuentres agradable y limpio.
Abre ahora los ojos y mírame. Piensa en las horas y horas que yo he estudiado para ser maestro y poder ayudarte a aprender. Fíjate, ahora mismo estoy aquí trabajando contigo y con tus compañeros. Mira tócame aquí (acerco su mano a mi pecho): cuando uno trabaja y ama eso que hace, dentro del pecho se enciende como una llamita que te llena todo el cuerpo de un calorcito suave y de una gran alegría. Algunos días, cuando vuelvo a Lora, si he hecho mi trabajo con amor y entusiasmo y veo los árboles mecerse por el viento, las nubes moverse por el cielo, los pájaros revoloteando por encima de mi coche, me parece como si me estuviesen dando las gracias por todo lo que he hecho. ¿Sabes qué parece que me están diciendo?. Algo así como que con mi trabajo ayudo a mejorar y embellecer el mundo y que para hacer bien una cosa hay que amarla. Es verdad que a veces nos cuesta trabajar, pero con lo que cada uno hace en realidad no hacemos sino dar las gracias por todo aquello que recibimos.
Le apreté su mano con ternura y me levanté para ayudar a otro compañero que me requería.
El niño  hizo un gesto de agradecimiento a todo lo que la vida le ofrecía: abrió su cuaderno y empezó a escribir: Peñaflor,  7 de Abril .....


Texto del libro: LA VIDA MAESTRA, pág. 69 (Editorial Desclée)


JOSÉ MARÍA TORO. Maestro. Escritor. Formador y conferenciante.
Autor, entre otros, de "Educar con Co-razón" (11ª ed.), "La Sabiduría de Vivir" (2ª ed.) y "Descanser. Descansar para Ser" (2ª ed.) publicados por la Editorial Desclée de Brouwer



lunes, 16 de julio de 2012

Nuestro sistema educativo según Ken Robinson




Escuelas Waldorf

“La libertad es una condición básica para
la existencia de una vida cultural creativa.”
via El Til·ler Escola Waldorf
Educar al niño tiene por objetivo acompañar a través de las diferentes etapas de su desarrollo corporal, psicológico y cognitivo hacia la autonomía y, así, permitirle ser capaz, cuando sea adulto, de tomar iniciativas, de elegir libremente actuar de manera creativa en su entorno.
Dadas estas pautas pedagógicas genéricas, propias de todos los centros educativos Waldorf en todo el mundo, los objetivos que, apelando a la libertad de enseñanza, son:
- Respetar la individualidad y las etapas de desarrollo
de nuestros niños y jóvenes.
- Fomentar la tolerancia y el respeto como actitud vital
de toda la comunidad educativa.
- Suscitar ya en los niños la libertad de pensamiento
para evitar que se hagan eco de todo sectarismo.
- Cultivar en los niños el deseo de descubrir y aprender.
- Desarrollar el sentido prácticomanual y social de los niños,
así como sus capacidades imaginativas, artísticas y cognitivas.
- Desarrollar un vínculo con nuestro entorno,
nuestra propia cultura y nuestra época.
- Preparar los niños para su sitio socialmente, desarrollando sus capacidades
propias el sentido de iniciativa, la creatividad y la responsabilidad.
- Tejer una coherencia educativa entre los adultos responsables de los niños.
- Gestionar de manera autónoma y transparente el centro y siguiendo pautas ecológicas.
- Fomentar la participación creativa en la gestión
del centro de acuerdo a las máximas de igualdad, libertad y fraternidad.
- Contribuir al trabajo de reflexión y al desarrollo de la investigación educativa.
- Cultivar una dinámica de formación permanente.



Más información sobre la pedagogía en Asociación de Centros Educativos Waldorf